La cultura sami comprende uno de los grupos indígenas más reducidos del mundo y probablemente uno de los últimos de Europa. Sus asentamientos se reparten entre cuatro países: Noruega, Finlandia, Rusia y Suecia. Existen evidencias que demuestran la presencia de pueblos aborígenes en esta región desde hace unos 11.000 años y también se han hallado artefactos e instrumentos sami que datan de unos 3.500 años. Se calcula que la población más numerosa se encuentra en Noruega (40.000 habitantes),  y la segunda en Suecia (20.000 habitantes), Finlandia (7.500) y Rusia (2.000) aunque no existen estadísticas oficiales sobre su población.

Båtsuoj Sami Center

Los sami a través del tiempo han luchado por ser reconocidos como pueblo indígena, y en la actualidad han logrado tener hasta participación política; toda la región conocida como Sapmi, y que abarca un gran territorio en estos cuatro países está considerado como la nación sami, y cada país tiene su parlamento propio. Sin embargo, la mayoría de ellos han abandonado su antiguo modo de vida nómada y se han adaptado a la vida moderna sueca, aún así permanecen vivas muchas de sus tradiciones e intentan no perder su idioma. Para más información sobre los pueblos sami y la Laponia puedes visitar la página oficial de Turismo de Suecia.

Vista del lago en Båtsuoj Sami Center

Algo que identifica al pueblo sami y que está ligado a su estilo de vida es el cuidado de los renos. Durante mi estadía en la Laponia Sueca, tuve la oportunidad de poder visitar el Båtsuoj Sami Center (en lengua sami: reno) un asentamiento sami que se encuentra a una distancia aproximada de 220 kilómetros de Skellefteå, y compartir una tarde con Lotha, que junto a su familia y su comunidad ha abierto las puertas de su poblado a turistas y viajeros, en un entorno que en definitiva le quita el aliento a cualquiera. Aquí es posible caminar entre renos, y verlos en su entorno natural, sin barreras. Allí tuve el tiempo suficiente para poder ver de cerca las típicas cabañas de los sami y aprender un poco sobre los distintos tipos de viviendas que existen.

Gahtie

Lotha dentro de un gahtie, preparando café

Un “gahtie” es una casa para una familia de unas cuatro o cinco personas y es un habitáculo completamente hecho con troncos de madera y que consta de un espacio único y abierto en su interior. La forma de la planta es cuadrada u octogonal (dependiendo del número de integrantes de la familia) y parte con un basamento de tablas de madera, de donde se apoyan las vigas que soportarán el techo a cuatro aguas. La puerta de entrada es un poco peculiar, ya que conserva la misma inclinación que uno de los lados del techo y para poder entrar hay que subir unos escalones de madera, para luego adentro volverlos a bajar. Entre tantas cosas, olvidé preguntarle a Lotha sobre esto, pero asumo que este desnivel será por la nieve que se acumula en invierno. Una vez adentro, las camas se reparten alrededor de las paredes de la gahtie, el espacio para dormir gira alrededor de un fuego central y está cubierto enteramente de pieles de reno. La única abertura está en la cúpula y sirve de escape para el humo. Opuesto a la entrada, se encuentra un espacio destinado a la cocina.

Gahtie

Njalla

La “njalla” es una especie de depósito de alimentos que se encuentra elevado del suelo a una altura considerable, y se apoya sobre un único tronco de madera, de esta forma los animales no pueden llegar a la comida. Mas fotos sobre Båtsuoj y la Laponia sueca en mi página de Flickr.

Njalla

Ajjte

Son otro tipo de depósitos de mayor tamaño que la “njalla” y se usa para almacenar enseres y víveres de mayor duración, generalmente de una estación a otra. Es muy parecida a la “gahtie” pero varía sobretodo en tamaño y en el acceso. En el asentamiento Båtsuoj hay otro tipo de cabaña más convencional para el viajero menos atrevido, pero con el plus de tener una tina de agua caliente en su exterior, con vistas a un lago espectacular y un sauna.

Ajjte

Cabaña con tina junto al lago

Aparte de la estadía, en este campamento se pueden contratar también diversas actividades guiadas, todas orientadas a dar a conocer la cultura sami, desde caminatas en la naturaleza y ordeñar renos, a degustar la comida típica, darse baños en el lago y hasta aprender sobre el shamanismo y la religión sami. Durante el verano los días son increíblemente largos, tanto que nunca se hace de noche, el sol se oculta pero permanece un resplandor en el cielo que permite ver con claridad durante la madrugada. No tuve la oportunidad de quedarme a dormir aquí, pero una tarde entera fue suficiente para recargar energías y sentir un silencio y una tranquilidad como nunca en mi vida, creo que las fotos hablan por sí solas. Puedes encontrar más información sobre el Båtsuoj Sami Center, estadías y todas las actividades haciendo click aquí.

Renos descansando del calor

Cabaña con tina junto al lago

¿Como llegar?

Desde Skellefteå por la carretera 95 hasta llegar a Arvidsjaur, luego hacer un desvío a la carretera E45, y luego por carreteras secundarias en dirección hacia Arjeplog, sin embargo al llegar al aeropuerto de Skellefteå, serás recibido o bien por Sanna o algún representante de la oficina de Turismo en perfecto castellano y podrás tener todas las indicaciones que necesites. Puedes encontrar más información en la página de Laponia Sueca en Facebook.