El estilo arquitectónico de cada período histórico responde a un estilo de vida muy particular, y es testigo físico de otras épocas. Su conservación en el tiempo es algo valioso para comprender otro modo de vivir pero al mismo tiempo para conocer mejor nuestra vida en la actualidad. El visitar monumentos históricos es abrir una ventana a siglos pasados pero que generalmente requiere un gran esfuerzo de imaginación para captar ese estilo de vida y donde no siempre el visitante llega a conectar, en muchas ocasiones generando indiferencia y hasta aburrimiento. Soy de los que se incluye en este último grupo.

Palacio Real de Olite

Sin embargo durante mi visita en las Cuevas Rurales Bardeneras, buscando que ver en Navarra, tuve la recomendación de visitar el Palacio Real de Olite. A mis oídos llegó que este edificio había inspirado a Walt Disney para su Castillo de Disney World en Orlando, y sea cierto o no, hay que reconocer que la similitud es asombrosa. Esta pequeña localidad de Navarra, de tan sólo 3.750 habitantes y a poca distancia de Pamplona (42 Km), posee una enorme cantidad de monumentos medievales entre los que encontramos el Palacio Real, sitio que no sólo me impresionó desde un comienzo sino que despertó mi curiosidad sobre este estilo de construcciones medievales.

Vista de Olite desde el Palacio Real

La cualidad mas interesante de esta estructura es que su construcción ha sido una sucesión de obras de reformas y ampliaciones a través de los siglos, que comenzó a finales del siglo XIII. Su majestuosidad se debe a que fue sede permanente de la Corte del Reino de Navarra y fue dotado con la mayor cantidad de lujos posibles. Su apariencia actual es gracias a un ambicioso proceso de recuperación que comenzó en 1937, y que aun no ha concluido. La intención de este proyecto es recuperar el aspecto original del Palacio, al menos en su parte exterior, ya que recuperar la lujosa decoración interior sería una aventura de un coste extraordinario. Una interesante exhibición, aparte de las diversas que intentan recrear y explicar la vida del Palacio, es en uno de los últimos niveles donde han construido una enorme maqueta del Palacio y es posible diferenciar que partes del edificio son de la estructura original y cuales han sido las reconstruidas.

Recorrer este Palacio se convirtió en uno de los momentos más memorables de este viaje, quizás por la enorme cantidad de torres, jardines y fosos que me recordaron a tiempos de infancia en los que jugaba a construir castillos medievales con piezas de plástico. Quizás es la aventura de subir a pie las altas torres del Palacio y disfrutar de una vista entera de la hermosa ciudad de Olite y sus alrededores. Quizás es la belleza de sus fachadas y el perfecto estado en el que se encuentra. No en vano ha sido elegido como la primera maravilla medieval de España por la Revista Medieval. En definitiva, es un sitio que no debe omitirse si te encuentras visitando estas tierras.

¿Cómo llegar?

La forma mas recomendable de recorrer la zona es por supuesto en coche, y si no posees uno propio propio, siempre se pueden conseguir buenas opciones para encontrar un alquiler de coche barato. Desde Pamplona se encuentra a tan sólo 42 kilómetros y se puede llegar fácilmente tomando la autovía AP-15. Desde Zaragoza a unos 130 kilómetros aproximadamente, tomando la AP-68 para luego desviar a la AP-15.