Centro Pompidou, un Meccano a escala monumental

Es curioso como algunos de los monumentos más visitados y queridos de París de la actualidad, fueron objeto de escarnio público y desaprobación generalizada, como lo fue la Torre Eiffel al momento de su inauguración. Otro de los ejemplos más recientes es el afamado Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, que en su momento generó bastantes polémicas tanto por su estilo como por su ubicación.

Centro Pompidou, Paris

A sus 36 años, el Centro Pompidou se exhibe hoy orgulloso como el emblema del barrio de Les Halles, pero a comienzos de la década de 1970, este barrio presentaba ciertos signos de decaimiento. Para revitalizar la zona el entonces presidente de Francia, Georges Pompidou, impulsó la apertura de un concurso de arquitectura para un ambicioso museo de arte contemporáneo que igualmente fuese biblioteca y centro cívico. El ganador fue este arriesgado proyecto firmado por los jóvenes arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers, que en aquel entonces promediaban 36 años, la edad actual del museo.

Centro Pompidou, Paris

¿Pero por qué tanta polémica? Hoy en día quizás no cause tanta impresión, pero en su momento, el Centro Pompidou se podía considerar como un verdadero rebelde. De apariencia transgresora y radical, este edificio fue uno de los primeros en mostrar un estilo claramente High Tech, como si se tratase de un meccano a escala monumental. Se inspira en la arquitectura de Mies Van Der Rohe en su diseño racionalista y en Archigram, un grupo de arquitectos creado en la década de 1960 que basaron su movimiento en una estética futurista, interesados en la tecnología punta y la sociedad del consumismo.

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La relación con el entorno fue controversial al crearse un contraste enorme con las fachadas clásicas circundantes, que por un lado buscaban realzar la estética con una decoración prominente, el Pompidou por otro lado buscaba realzar la función del edificio, excluyendo del interior todo el esqueleto y llevando hacia fuera la estructura y las instalaciones, como si se hubiese sacado las tripas y hubiese dejado su interior vacío. Justamente esta premisa era una de las más importantes, si bien sus fachadas exteriores son una maraña de tubos, tensores, conductos y varios colores, el interior es diáfano y estaba pensado como un contenedor vacío, listo para exhibir prácticamente cualquier cosa, cumpliendo a cabalidad su función como centro de arte contemporáneo.

Centro Pompidou, Paris

Cada uno de estos elementos está identificado con un color especial, el azul para conductos de climatización, rojo para la circulación de personas, amarillo para la electricidad, verde para instalaciones de agua y blanco para las tomas de aire. El elemento principal de su fachada principal y que rompe con el ritmo, es la enorme escalera roja que la recorre en diagonal.

Centro Pompidou, Paris

La Plaza inclinada del Pompidou igualmente es una parte importante del mismo, actuando como una extensión del edificio en el sentido que en ella se desarrollan actividades relativas al centro y la vida que se respira en ella es tan ecléctica como la relación que existe entre el centro y el barrio. Los límites del museo vienen dados por unos enormes tubos de ventilación que se asemejan a los de un trasatlántico y ya forman parte inconfundible del paisaje.

Centro Pompidou

Visitar París y conocer el Pompidou es de carácter obligatorio, no en vano es el quinto monumento más visitado de París y uno de los centros de arte más importantes del mundo, más allá de sus virtudes arquitectónicas. Imagina poder convertir tu visita a París en una experiencia más cotidiana, en la que puedas vivir, pasear y hacer tus compras como cualquier parisino, y poder hospedarte, ¿por qué no? en algún alojamiento de All-Paris Apartments en un barrio céntrico, la mejor opción para estar cerca de todo lo que quieres visitar ahorrando tiempo y dinero.

¿Cómo llegar?

 

 

¡El Arquitecto Viajero cumple un año!

Hace exactamente un año me embarcaba en una aventura en la que no tenía la más remota idea de lo que estaba haciendo. Desde hacía un tiempo comenzaba a sentir la necesidad de compartir algo, una especie de obsesión por ir coleccionando imágenes de un montón de edificios que por mucho tiempo había soñado con ver en persona. Con cada viaje este pasatiempo iba a más y de repente me encontraba en casa con una gran cantidad de fotografías que a muchos a mi alrededor en realidad no interesaban demasiado, pero pensé que debían existir muchas más personas que compartieran ese interés. Así que después de dar varios tropiezos y algún intento fallido de crear un blog, el 21 de marzo de 2011 publiqué mi primer post (con una gran vergüenza debo admitir).

Al comienzo me hice muchas preguntas sobre que dirección tomar, si bien inclinarme por un blog sobre arquitectura u otro que hablara de la experiencia de viajar. La realidad es que poco a poco se ha ido convirtiendo en una amalgama de las dos cosas, ya que para mi es irremediablemente difícil separar una cosa de la otra. Nunca llegué a pensar que después de un año seguiría motivado para continuar escribiendo y compartiendo experiencias y puntos de vista, pero supongo que la respuesta que he tenido de muchas personas ha sido algo muy abrumador para mi y que desde luego no me esperaba. 

Para recordar este primer año del Arquitecto Viajero , he querido volver a compartir los artículos que hasta ahora han tenido más adeptos y dejar que hablen por si solos. 

Pabellón de Mies van der Rohe, Barcelona

Pabellón de Mies van der Rohe, Barcelona

Un icono de la arquitectura mundial no podía fallar en popularidad. Lo incluyo de primero por pertenecer a mi ciudad de acogida, Barcelona, y porque es un edificio que brilla por si solo y dentro de su sencillez ha logrado convertirse en una referencia de la Arquitectura mundial. Leer artículo completo. 

Potsdamer Platz y Sony Center, Berlín

Potsdamer Platz & Sony Center, Berlín

Un proyecto que generó titulares y redefinió una gran zona de la capital Alemana, intentando convertirse en la “bisagra” entre este y oeste. Leer artículo completo.

Dancing House, Praga

Dancing House, Praga

Una pequeña joya dentro de otra mucho más grande. De los artículos incluidos aquí es el más antiguo y es en definitiva una de las razones por las que quise conocer Praga. Leer artículo completo.

Gran Arco de la Défense, París 

Gran Arco de la Défense, París

Es inaceptable ir a París y no conocer este gran complejo como es la Défense y su Gran Arco, que nos guste o no, hay que reconocer que quita el aliento. Leer artículo completo.

El Reichstag, Berlín

Reichstag, Berlín

Curiosamente Berlín reaparece entre los artículos más leídos del Arquitecto Viajero, y no me extraña por qué, es una de las ciudades más vibrantes e interesantes que he conocido. Imprescindible. Leer artículo completo.

Quisiera aprovechar y agradecer a una gran comunidad de personas espectaculares, que con gran pasión escriben y comparten y enseñan sobre lo que más les gusta: viajar. Espero poder seguir aprendiendo de vosotros.

La pirámide del Museo del Louvre, París

Si hay algo que define a la mayoría de las obras arquitectónicas que se han desarrollado en París en las últimas cuatro décadas es una apuesta por lo grande, por una actitud orientada a innovar y en definitiva a hacérselo saber al mundo entero. Por otro lado, este tipo de propuestas siempre van acompañadas de una gran carga de controversia, que no hacen más que dar a conocer aún más la obra en cuestión y a su arquitecto.

Pirámide del Louvre

Durante los ochenta, el presidente francés François Miterrand llevó a cabo un ambicioso plan para darle una nueva cara a París, y uno de los puntos pendientes era la propuesta para la renovación y ampliación del acceso al Museo del Louvre. Este proyecto le fue adjudicado al chino/estadounidense Ieoh Ming Pei. Nacido en 1917 en China, cursó su carrera de arquitectura en el renombrado Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y ha sido uno de los arquitectos de mayor importancia del siglo XX con obras de gran envergadura a su nombre.

Entrada al Museo del Louvre

Aunque quizás su obra más célebre sea precisamente la Pirámide del Louvre, ésta no contó con una aprobación popular al principio, de hecho, tuvo una férrea oposición por los parisinos, pero igual como llegó a pasar con la Torre Eiffel en su momento, la Pirámide del Louvre es hoy en día una obra celebrada a nivel mundial 22 años después de su inauguración en 1989, justo para coincidir con el bicentenario de la Revolución Francesa. La polémica principal que se gestó con esta propuesta, era indudablemente el contraste de estilos entre la arquitectura clásica del museo y la modernidad apabullante de una pirámide de acero y vidrio. Pero fue al mismo tiempo la audacia y elegancia del proyecto la que terminó de convencer, demostrando que una solución sobria y sencilla puede ser la más acertada y en calidad de revalorar un espacio, difícilmente superable en sí.

Contraste entre lo clásico y lo moderno

La nueva pirámide rompe el equilibrio natural del patio del Louvre, no sólo abriendo el paso a un nivel subterráneo que lleva a las Galerías principales del museo, también dotando de una cálida luz natural que inunda la entrada al museo, solucionando dos de los principales problemas del antiguo acceso, siendo ahora capaz de albergar el gran flujo diario de visitantes. La pirámide cuenta con una estructura de acero y vidrio de 20 metros de altura y una base cuadrada de 35 metros de lado.

Como dato curioso, tiene las mismas proporciones que la pirámide de Keops en Egipto, y no estuvo exenta de otro tipo de polémicas, éstas sustentadas por el hecho que un folleto oficial describía el número de paneles de vidrio en 666. Esto generó un montón de teorías conspirativas, incluso aquellas que llegaban a afirmar que la pirámide era una ofrenda al demonio, y el escándalo continuó cuando esto fue publicado en varios periódicos. El hecho es que el número exacto de paneles de vidrio nadie sabe a ciencia cierta cuantos son, pero están entre 672 y 689, aunque a fin de cuentas, ¿a quién  le importa realmente?

¿Cómo llegar?

Basta decir que París cuenta con una extensa red de metro la cual abarca prácticamente toda la ciudad y que incluso tiene una estación con el nombre del museo, Palais Royale-Museé du Louvre de la Línea 1 y 7.


Gran Arco de La Défense, París

Si algo caracteriza a París es que siempre queremos regresar, la capital francesa ocupa la tercera posición en las ciudades mas visitadas del planeta y después de ir por primera vez no es difícil saber por qué. Quizás es por el apelativo que ha recibido como la ciudad más romántica del mundo, por ver el Arco del Triunfo, la Torre Eiffel, recorrer las mismas calles que Audrey Tautou en “Amélie” o ver en persona el Museo Rodin, una de las increíbles localizaciones de la última película de Woody Allen “Midnight in Paris”, por nombrar algunas. Pero por alguna razón cuando pensamos en París no pensamos en una ciudad de negocios, de rascacielos de vidrio y acero y de ejecutivos de traje y corbata. Pues todo eso y mucho más lo hallaremos en La Défense.

Grand Arche de La Défense

La Défense es el distrito de negocios más grande de Francia y junto con La City de Londres, el más extenso de Europa. Situado al oeste de París, toma este nombre como homenaje a los soldados que defendieron París durante la Guerra Franco-Prusiana en 1870 y su creación se dibuja como una prolongación del eje histórico que forma el trayecto entre el Museo del Louvre, los Campos Elíseos, y el Arco del Triunfo. Rematando este eje se encuentra el edificio estrella de La Défense, el Gran Arco de la Defensa o Grand Arche de la Fraternité.

Vista de la explanada de La Défense y Le Parvis, al final se puede divisar el Arco del Triunfo. Foto: Oriana García

A finales de los años cincuenta se empieza a gestar el proyecto para La Défense y a mediados de los sesenta se empieza a hacer una realidad, llevándose por delante más de treinta hectáreas de granjas y fábricas. Después de superar sucesivas crisis y con el distrito completamente asentado y en marcha, La Défense es una realidad y es en 1982 cuando François Mitterand  convoca un concurso internacional de arquitectura para la construcción del Grand Arche, que completará La Défense y la enorme explanada peatonal que la conforma, Le Parvis. El nuevo edificio tendría que ser un emblema dentro del eje histórico y el distrito. Después de reducirlo a cuatro propuestas, el jurado adjudicó el proyecto al entonces desconocido arquitecto danés Otto Von Spreckelsen (1929-1987) gracias a la potencia de su diseño, optando por una solución sencilla y a la vez elegante. Desafortunadamente no llegaría a estar vivo para verlo terminado (su inauguración fue para el segundo centenario de la Revolución Francesa en 1989) y su socio, el arquitecto francés Paul Andreu, completaría la obra.

Grand Arche de La Défense. Foto: Oriana García

Aparentemente se ve alineado de forma perfecta a unos cuatro kilómetros y medio del Arco de Triunfo, pero en realidad está ligeramente girado unos 6º del eje histórico justamente para poder admirar desde lejos su volumetría, aunque también se afirma que este leve giro es porque los pilares que soportan la pesada estructura no interfieran con los túneles que pasan por debajo. Si miramos con detenimiento es una reinterpretación magnífica del Arco de Triunfo para el siglo XX, un cubo casi perfecto de 110 metros de alto y 35 plantas. El armazón estructural fue diseñado como una megaestructura independiente que se apoya sobre doce pilares y se articulan entre sí mediante placas de neopreno, para absorber vibraciones y cambios por dilatación del material. Las vigas superiores de hormigón pretensado salvan una distancia superior a los 70 metros. Los únicos elementos que rompen la simetría es el toldo metálico que vuela sobre la parte inferior del hipercubo y es soportado por una serie de tensores, y esos elementos verticales a uno de los lados del cubo que vienen siendo el sistema principal de ascensores.

Detalle soportación del toldo y cara interior del hipercubo. Foto: Oriana García

Las caras exteriores están recubiertas de paneles de vidrio opaco de gran espesor y en el interior de mármol blanco y granito gris. Las dos paredes laterales del Arco están ocupadas por oficinas gubernamentales y en la superior podemos encontrar un centro de exposiciones, un museo de la Informática y un observatorio panorámico de París, abierto al público en general. Para más información sobre horarios y precios visita su página oficial aquí.

El Eje Histórico

Ocho kilómetros conforman este importante eje dentro de París y posiblemente en muy pocos lugares del mundo puedas encontrar tantos sitios de interés en tan poco espacio así que hay que tomarlo en cuenta a la hora de visitarla. Comenzando por el Museo del Louvre, el famoso Jardin des Tuileries, el Obelisco, la Avenida de los Campos Elíseos, y el Arco de Triunfo, para culminar en La Défense. La explanada peatonal también conocida como “Le Parvis” nos permite recorrer el entorno y poder admirar también numerosas plazas, fuentes, jardínes y obras de arte entre las que destacan “Stabile” de Alexander Calder o “Le Pouce” de César Baldaccini, lo que lo convierte en un gran museo al aire libre.

Stabile por Alexander Calder. Foto: Oriana García

En adición más de cuarenta rascacielos que superan los cien metros de altura, hoteles, restaurantes y centros comerciales. En definitiva, un sitio que fácilmente podría ser llamado como la Manhattan Parisina, que ofrece una visión muy distinta a los edificios clásicos que llenan el centro de París, y que simplemente ya causa admiración cuando vas subiendo por las escaleras del metro. ¿Mi sitio favorito? Sentarme durante horas en la gran escalinata que precede al Arco y observar a la gente en su ir y venir.

La Défense

¿Cómo llegar?

Más sencillo imposible. Coger la línea de Cercanías A (RER) y bajar en la estación La Défense, o bien coger la línea 1 del metro hasta la estación Esplanade de La Défense.

Mapa interactivo

Mapa tradicional

Parque de la Villette, París

El Parque de La Vilette en París se extiende a lo largo de 55 hectáreas. Su origen se remonta a 1979 cuando François Mitterrand abre un concurso internacional que rehabilite el lugar del antiguo matadero y una cantidad de terrenos industriales abandonados. El proyecto tendría tres tareas específicas, un museo de ciencia y tecnología, un complejo arquitectónico dedicado a la música y un gran parque urbano.

Ciudad de la Ciencia y la Industria

El proyecto del Parque de La Villete es otorgado a Bernard Tschumi. Este parque es actualmente el segundo más grande de París y aglutina todo un conjunto de edificaciones, La ciudad de las ciencias y la industria, el teatro Zénith, la Géode , el Hall de Bueyes (único edifico del matadero que se conserva, reconvertido en hall de exposiciones) y la Cité de la Musique entre otros.

El Hall de Bueyes

El ordenamiento del parque parte de un canal artificial de agua llamado L’Ourcq, que lo atraviesa de este a oeste y de una serie de elementos ordenadores llamados “Folies” colocados estratégicamente como si se tratara de una retícula de enormes proporciones. Hay una separación de 100 metros entre cada Folie y son estructuras cúbicas de color rojo y cada una alberga alguna función diferente dentro del parque, desde cafeterías a galerías de arte.

El proyecto de Adrien Fainsilber para La ciudad de las ciencias y la industria se impone ante otros 26 arquitectos, proponiendo un diseño con tres temas claves, el agua que rodea el museo, la vegetación y la luz. Uno de los elementos más llamativos del museo es La Géode, una sala de proyección de películas Imax y 3D con una pantalla hemisférica con capacidad para 400 personas.

La Géode

La Géode

Otra de las obras emblemáticas de este complejo es La Cité de la Musique, diseñada por Christian de Portzamparc, en su estructura alberga una sala de conciertos para mil personas, El Museo de la Música, así como talleres y salas de ensayo.

Cité de la Musique

Mas fotos en mi página de Flickr aquí.

¿Cómo llegar?

La dirección oficial es Avenue Jean Jaurès 221, 75019 París. Para llegar en metro hay dos opciones, Línea 7, estación Port de la Villette da acceso a La Ciudad de la ciencia y la industria o bien Línea 5, estación Porte de Pantin con acceso a la Cité de la Musique. Un buen recorrido es llegar por Port de la Villette, haciendo el recorrido de todo el parque y finalizar en Porte de Pantin.

Mapa interactivo


Mapa tradicional