¡El Arquitecto Viajero cumple un año!

Hace exactamente un año me embarcaba en una aventura en la que no tenía la más remota idea de lo que estaba haciendo. Desde hacía un tiempo comenzaba a sentir la necesidad de compartir algo, una especie de obsesión por ir coleccionando imágenes de un montón de edificios que por mucho tiempo había soñado con ver en persona. Con cada viaje este pasatiempo iba a más y de repente me encontraba en casa con una gran cantidad de fotografías que a muchos a mi alrededor en realidad no interesaban demasiado, pero pensé que debían existir muchas más personas que compartieran ese interés. Así que después de dar varios tropiezos y algún intento fallido de crear un blog, el 21 de marzo de 2011 publiqué mi primer post (con una gran vergüenza debo admitir).

Al comienzo me hice muchas preguntas sobre que dirección tomar, si bien inclinarme por un blog sobre arquitectura u otro que hablara de la experiencia de viajar. La realidad es que poco a poco se ha ido convirtiendo en una amalgama de las dos cosas, ya que para mi es irremediablemente difícil separar una cosa de la otra. Nunca llegué a pensar que después de un año seguiría motivado para continuar escribiendo y compartiendo experiencias y puntos de vista, pero supongo que la respuesta que he tenido de muchas personas ha sido algo muy abrumador para mi y que desde luego no me esperaba. 

Para recordar este primer año del Arquitecto Viajero , he querido volver a compartir los artículos que hasta ahora han tenido más adeptos y dejar que hablen por si solos. 

Pabellón de Mies van der Rohe, Barcelona

Pabellón de Mies van der Rohe, Barcelona

Un icono de la arquitectura mundial no podía fallar en popularidad. Lo incluyo de primero por pertenecer a mi ciudad de acogida, Barcelona, y porque es un edificio que brilla por si solo y dentro de su sencillez ha logrado convertirse en una referencia de la Arquitectura mundial. Leer artículo completo. 

Potsdamer Platz y Sony Center, Berlín

Potsdamer Platz & Sony Center, Berlín

Un proyecto que generó titulares y redefinió una gran zona de la capital Alemana, intentando convertirse en la “bisagra” entre este y oeste. Leer artículo completo.

Dancing House, Praga

Dancing House, Praga

Una pequeña joya dentro de otra mucho más grande. De los artículos incluidos aquí es el más antiguo y es en definitiva una de las razones por las que quise conocer Praga. Leer artículo completo.

Gran Arco de la Défense, París 

Gran Arco de la Défense, París

Es inaceptable ir a París y no conocer este gran complejo como es la Défense y su Gran Arco, que nos guste o no, hay que reconocer que quita el aliento. Leer artículo completo.

El Reichstag, Berlín

Reichstag, Berlín

Curiosamente Berlín reaparece entre los artículos más leídos del Arquitecto Viajero, y no me extraña por qué, es una de las ciudades más vibrantes e interesantes que he conocido. Imprescindible. Leer artículo completo.

Quisiera aprovechar y agradecer a una gran comunidad de personas espectaculares, que con gran pasión escriben y comparten y enseñan sobre lo que más les gusta: viajar. Espero poder seguir aprendiendo de vosotros.

Dancing House, a orillas del Río Moldava. Praga

La ciudad de Praga es famosa mundialmente por muchos de sus grandes atractivos, El Castillo de Praga, la Catedral de San Vito, el Puente de Carlos, la Torre de Pólvora, el reloj astronómico y el cementerio judío, entre muchos otros. Pero hoy nos centramos en la última adición a esta galería de iconos, La Nationale Netherlanden, más conocida como La Dancing House (casa danzante).

Detalle Dancing House

También apodada como Ginger & Fred, haciendo alusión a la pareja de bailarines de Hollywood Ginger Rogers y Fred Astaire, este edificio tiene una historia singular. El solar que ocupa actualmente era anteriormente ocupado por una construcción de finales del siglo XIX que fue destruida por un bombardeo en 1945, durante la Segunda Guerra Mundial. El edificio en cuestión permaneció en ruinas hasta 1960, fecha en que fue demolido, sin embargo el solar permanecería desocupado por tres décadas más.

Ginger & Fred, Praga

A comienzos de los noventa y con el desmoronamiento de la Unión Soviética, Praga abandona el comunismo y en 1993 se resuelve la división de Checoslovaquia en dos países, la República Checa y Eslovaquia. Praga pasa de esta manera a ser la capital de la República Checa y con la consiguiente apertura a occidente apuesta (y lo consigue) por entrar en la lista privilegiada de las ciudades más visitadas del mundo. En 2006 Praga se posicionó en el puesto número 20 entre las ciudades con más visitantes (3.700.000) según Euromonitor International.

El antiguo solar desocupado se encontraba de repente en un sitio muy concurrido por viajeros, turistas y locales, a orillas del Río Moldava y a poco menos de un kilómetro del puente de Carlos, el más visitado de Praga.

Vista del Castillo de Praga, el Moldava y el Puente de Carlos

 La iniciativa la lleva a cabo Vaclav Havel, ex-presidente checo que vivió por muchos años en el edificio al lado, que contrata al arquitecto croata Vlado Milunic y al mismo tiempo le pide que invite a un arquitecto de renombre mundial. Se le concede originalmente la invitación a Jean Nouvel, pero ante su negativa se invita al arquitecto Frank Gehry que acepta el reto de crear un icono contemporáneo para Praga. La promotora del proyecto es el banco holandés ING.

El punto de partida de esta casa es el deconstructivismo, movimiento liderado por el propio Gehry y principalmente por los arquitectos Phillip Johnson, Zaha Hadid, Peter Eisenman y Rem Koolhaas. Sus principios se basan en desechar las reglas de la arquitectura convencional y optar por el abandono de la línea recta, tanto vertical como horizontal, también por la fragmentación de los volúmenes, la articulación de cuerpos en rotación, el gusto por ángulos no convencionales y olvidarse de la frase “la forma sigue a la función”. Como toda obra fuera de lo común, esta casa y otras edificaciones del mismo estilo han sufrido numerosas críticas,  alegando que se construyen como meros ejercicios formales.



Estas mismas razones abrieron un debate público en Praga cuando se finalizó la obra en 1996, sin embargo 15 años después Ginger & Fred ha sabido madurar y convertirse no solo en un icono reconocido y querido por sus habitantes sino como un punto de referencia de visita obligada en la capital checa. Su fama ha sido tal que incluso el gobierno la incluyó en una serie de 10 monedas conmemorativas llamada “10 siglos de arquitectura”. Actualmente es un edificio de oficinas y no está abierto al público, pero hay un restaurante en la séptima planta donde se puede admirar la vista.

¿Cómo llegar?

El nombre en checo es “Tančící dům” y la dirección oficial es: Rašínovo nábřeží 80 120 00  Praha 2 (Prague).

La forma más rápida de llegar es en metro, tomando la línea B hasta la estación Karlovo náměstí , de allí caminar unos 300 metros en dirección al río. También se puede llegar en el tranvía número 17 que parte desde el centro en la estación Staroměstská hasta la estación Jiráskovo náměstí.

Mapa interactivo

Mapa tradicional