El Pabellón de Mies van der Rohe, Barcelona

El Pabellón de Alemania para la Exposición Internacional de 1929 de Barcelona, a primera vista no es una construcción monumental que impresione al visitante. Sin embargo lo que mucha gente desconoce es que esta pequeña gran obra cambió para siempre el modo de hacer arquitectura. Diseñado por el arquitecto alemán Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969) especialmente para la Expo Internacional de Barcelona en 1929, esta obra abarca todas las ideas del llamado “Movimiento Moderno”, un estilo que cambiaría el modo de proyectar edificios a lo largo de todo el siglo XX, por esto es llamado uno de los padres de la arquitectura moderna.

Pabellón Mies van der Rohe

¿Pero que es en realidad la Arquitectura Moderna? Es un término que se usa básicamente para definir toda la arquitectura desarrollada durante el siglo XX. El Movimiento Moderno es tan sólo un estilo dentro de la arquitectura moderna que sobretodo no debe confundirse con la arquitectura Modernista o Art Nouveau, que tuvo su apogeo a finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Este estilo se desarrolló por completo en la Escuela de la Bauhaus (1919-1933), escuela de diseño alemana cuyas enseñanzas sentaron las bases de todo lo que hoy conocemos del diseño industrial y creadores de esta nueva corriente estética dentro de la arquitectura, en respuesta a los grandes cambios que atravesaba la sociedad. Se fundaba en la necesidad de simplificar las formas, de eliminar ornamentos innecesarios y una negación de cualquier cosa que recordase al estilo clásico, el Movimiento Moderno se alimentó sobretodo de corrientes artísticas como el cubismo (Pablo Picasso) o el neoplasticismo (Piet Mondrián).

Estanque interior y la escultura “La Mañana”

Las características de este movimiento fueron escritas por un arquitecto alemán llamado Bruno Taut, destacando los siguientes mandamientos:

  • La primera exigencia de cada edificio es alcanzar la mejor utilidad posible.
  • Los materiales y el sistema constructivo empleados deben estar completamente subordinados a esta exigencia primaria.
  • La belleza consiste en la relación directa entre edificio y finalidad, en el uso racional de los materiales y en la elegancia del sistema constructivo.

Mies van der Rohe, que fue director de la Bauhaus a partir de 1930, tomó el encargo de diseñar el Pabellón de Alemania para difundir estas ideas con gran libertad ya que el edificio no tenía otro fin sino ese mismo, además de demostrar al mundo los ideales democráticos alemanes y su recuperación posterior a la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial. El uso del color en los materiales y elementos que se utilizaron en el interior tenía como objeto representar la bandera alemana, mármol de ónice dorado, la moqueta negra y una cortina roja. En el diseño se utilizaron materiales hechos posibles gracias a nuevas tecnologías como el hormigón armado, el acero y el vidrio de grandes dimensiones, además de otros tres tipos de mármol.

Planta Pabellón Mies van der Rohe

El Pabellón fue construido en una plataforma recubierta de travertino y la composición juega con una serie de planos ortogonales independientes de los ocho pilares de acero que soportan la cubierta principal, creando un espacio minimalista, abierto y luminoso, de aparente simplicidad pero partiendo de un marcado estudio geométrico.

Con esta excelente animación, podemos hacer un recorrido virtual, y recuerda que en Flickr encontrarás más imágenes haciendo click aquí.

La Silla Barcelona

En su interior encontramos el mobiliario también diseñado por Mies van der Rohe y Lilli Reich, destacable sobretodo no sólo por el nombre que recibiría en el futuro, pero la silla Barcelona se convirtió en una pieza icónica de diseño del siglo XX,  desde 1950 se empezó a producir en masa y se sigue fabricando hasta el día de hoy. Fue además el primer diseño de mobiliario interior que empleaba una estructura de acero inoxidable. Completan la composición dos estanques rectangulares, uno exterior y otro interno de menores dimensiones donde reposa la escultura de Georg Kolbe, “La Mañana”.

La silla Barcelona

Al finalizar la Exposición Internacional el Pabellón fue desmantelado pero al cobrar tanta relevancia en la arquitectura mundial, en 1983 comenzó la reconstrucción de la estructura, impulsada por el arquitecto catalán Oriol Bohigas. Se respetó el uso de los materiales y su situación original y fue inaugurado en 1986.

El Pabellón de Mies van der Rohe puede que atraiga principalmente a estudiantes, profesionales y amantes hard core de la arquitectura, sin embargo, si visitas Barcelona (o vives en ella y no lo conoces aún) es un sitio que no debes perderte. Ubicado en un emplazamiento muy visitado, entre las fuentes de Montjuic y el Poble Espanyol, el Pabellón no defrauda y te da la oportunidad de recorrer un espacio rico en serenidad y que al mismo tiempo es vital dentro de la historia de la arquitectura mundial. Es una buena forma de finalizar una tarde antes de ver el espectáculo de las fuentes. Para precios y horarios puedes visitar su página web aquí.

¿Cómo llegar?

El recorrido comienza en la estación de metro Plaza España de la línea 1, a partir de ahí caminar por la Avenida Reina María Cristina hasta la fuente mágica de Montjuic y el Pabellón está a mano derecha.

Mapa interactivo

Mapa tradicional

La Rotonda, Barcelona

La Rotonda es un edificio de estilo Modernista ubicado en la Avenida del Tibidabo de Barcelona, fue encargado por Salvador Andreu, un promotor de la zona y de la montaña del Tibidabo. La obra del arquitecto Adolfo Ruiz Casamitjana fue inaugurada en 1918 con el nombre de Hotel Metropolitan y hasta la década del 70 fue uno de los hoteles más lujosos de Barcelona.

Aspecto actual de La Rotonda

Aspecto de La Rotonda en Abril de 2011

Su pasado más reciente no es tan glorioso, inexplicablemente fue convertido en hospital para enfermos terminales para luego ser completamente abandonado. Su estado actual, paradójicamente, es el de un enfermo terminal, el Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado el proyecto de la promotora Nuñez y Navarro que consiste en derribar el 80% del edificio original y articularlo con un volumen nuevo que contará con 3000 metros cuadrados de oficinas. Los únicos elementos que quedarán en pie son las fachadas que dan a la Avenida Tibidabo y al Passeig de Sant Gervasi y el templete que remata la esquina. La obra nueva y la restauración de la fachada se llevarán a cabo simultáneamente modificando irreversiblemente el carácter original del edificio.

Detalle de la fachada principal

Ahora bien, La Rotonda como edificio emblemático de Barcelona, se incluye en la Ruta del Modernisme y pertenece al Plan Especial del Patrimonio Arquitectónico y Catálogo del distrito 5 (hecho por el propio Ayuntamiento) que dice lo siguiente: “Mantenimiento del volumen original del edificio. Cualquier intervención tenderá a la reducción de cuerpos añadidos a la planta superior”. Si detallamos la imagen de la maqueta se ve claramente que se está violando este principio.

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Aspecto del nuevo volumen

No soy de Barcelona, pero vivo en ella desde hace años y a pesar de haber pasado innumerables veces por delante, no tenía conocimiento de la historia de la Rotonda y creo que es necesario enfatizar que ya no se hacen edificios así, que si viajamos por el mundo no encontraremos nada igual. Por eso es urgente que efectivamente se realice una intervención, pero respetando su esencia y por ser un elemento fundamental de Barcelona. Estoy de acuerdo con muchos de los vecinos que afirman que si se quiere construir nuevos espacios comerciales que se lleven a cabo en otros solares partiendo de cero y que se restaure La Rotonda volviendo a su volumen original.

Ahora mismo La Rotonda está cubierta de lonas, lo que tristemente indica que esta batalla ha sido perdida y se ha convertido en otra víctima perversa del sistema. Es lamentable que Barcelona haya dejado perder esta  joya arquitectónica, quizás el hecho de tener ya tantas en su haber ha contribuido a que esta derrota no se sienta tanto. Que significa un diamante menos cuando ya tienes miles.

El grupo en Facebook “Salvemos la Barcelona Modernista. Plataforma la Rotonda” sigue activo, aún así es poca la actividad del grupo pero hay muchísimo material sobre los días gloriosos de La Rotonda. Puedes ver más imágenes antes de su intervención en mi página de Flickr.

Arenas de Barcelona

Con el paso del tiempo y las costumbres, algunas edificaciones van perdiendo sentido y su uso debe replantearse para dar cabida y rentabilidad en el mundo contemporáneo. La intervención de La Plaza de toros de las Arenas es el ejemplo más reciente en Barcelona, con su renovación en centro comercial y lúdico se entremezcla el estilo Neomudéjar con la más avanzada tecnología en arquitectura e ingeniería. Emblemática e importante tanto por su historia como por su emplazamiento, en el eje de la Plaza España, la Gran Vía de les Corts Catalanes, la Avenida del Paral·lel y la Fira de Barcelona, es puerta de entrada a Barcelona y punto de referencia en la zona.

Las Arenas de Barcelona, desde el parque Joan Miró

Construida en 1900 por Augusto Font y Carreras en respuesta al aumento de población y de la afición taurina en Barcelona, entró a reemplazar a la antigua Plaza de toros de la Barceloneta. Con una capacidad de 16.000 espectadores, fue una de las plazas de toros más importantes de España. Con el declive en el gusto popular por las corridas de toros, en junio de 1977 se celebra la última y a partir de 1990 la estructura es abandonada. Después de un largo consenso se opta por convertirla en un gran centro de ocio y entretenimiento.

En 2003 comienzan las obras para este proyecto de la firma Rogers Stirk Harbour + Partners del arquitecto Richard Rogers, junto a Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados, cuya propuesta es conservar y restaurar la fachada original de las Arenas. Sin embargo este es el único elemento original que perdura en el proyecto. Los espacios comerciales y de entretenimiento se ciñen a la fachada exterior y se ordenan alrededor de un gran espacio central circular. Entre estos espacios conviven un circuito de cines, un gimnasio y spa y el Museo del Rock, entre otros.

Acceso principal por Gran Vía

Vista de Plaza España desde las Arenas

Pero quizás la adición más interesante de esta obra es la cubierta, que estructuralmente es independiente del resto del edificio. El elemento más llamativo es la plataforma de observación que se desprende de la cubierta circular a través de un puente, no especialmente apta para aquellas personas con vértigo, desde donde se puede apreciar una magnífica vista de la Plaza España.

Plataforma de acceso, esquina Gran Vía con Calle Tarragona

De aquí parte un ascensor que conecta a la calle, a las plazas de parking, y a una futura conexión con el metro. Los otros tres puntos de acceso son escaleras que igualmente conectan la calle con la cubierta, de esta forma se puede entrar al centro comercial por arriba o por abajo.

Esta Plaza en la cubierta de las Arenas, es a mi parecer el gran acierto de esta obra. El poder apreciar la Plaza España, la Fira de Barcelona, Montjuic y el Parque Joan Miró desde una perspectiva para mi desconocida hasta ahora, subir a esta plataforma de observación de la ciudad sin coste alguno y sin tener que entrar al centro comercial,  convierte a Las Arenas en algo más que eso. Independientemente del valor arquitectónico que pueda tener a partir de ahora, desde ya es un sitio especial en Barcelona.

Más fotos en mi página de Flickr.

Información interesante sobre la construcción de las Arenas en Plataforma Arquitectura.

¿Cómo llegar?

En metro tomar la línea 1 hasta la estación Espanya. En autobús, las líneas 9, 13, 50, 56 y 91. En los Ferrocarriles de la Generalitat hasta Espanya, estación final de las líneas L8, S4, S8 y S33.

Mapa tradicional