Transiberiano. Segunda parada: Moscú (I)

Estación de Moscú, San Petersburgo

Después de tres días de intenso calor en San Petersburgo, llegó el momento de abordar nuestro tren con destino a Moscú. El sitio: “Moskovsky Vokzal”, estación de Moscú, de donde parten todos los trenes que hacen el viaje de San Petersburgo a Moscú. La estación de metro “Plóschad Vosstaniya” está ubicada al lado de la estación, puedes ver el mapa aquí. Esta estación puede intimidar un poco sobretodo al ver la enorme cartelera que indica la salida de todos los trenes hacia Moscú y sus respectivas vías, todo señalizado únicamente en ruso.

Aspecto del tren San Petersburgo-Moscú

Hay varias alternativas a la hora de recorrer en tren los 650 km que separan las dos ciudades, hay trenes que hacen el viaje durante el día en unas cuatro horas, pero al hacer el viaje nocturno te puedes ahorrar tiempo y una noche de hotel. El tren parte a la 1 am y tarda unas nueve horas para llegar a Moscú.

El billete que conseguimos con algo de dificultad era para viajar en tercera clase a un módico precio de unos 22€, estos vagones consisten de una cantidad de compartimientos abiertos en los que hay dos literas, un pasillo y otra litera paralela al pasillo, en total 56 camas por vagón. Es una experiencia increíble ya que la tercera clase normalmente es ocupada únicamente por rusos y para ellos el viajero extranjero puede resultar una verdadera curiosidad, tanto así que durante el viaje un par de rusos se nos acercaron para hablar y practicar un poco el inglés, además de compartir con nosotros su botella de Vodka. El aspecto negativo: las altas temperaturas dentro del tren debido a la ola de calor que transcurría en esos días y el tener que compartir un solo baño con otras 56 personas. Más fotos en Flickr.

El símbolo de Rusia

Ubicada en el barrio más antiguo de Moscú, Kitái Górod, La Plaza Roja de Moscú es la más celebre de toda Rusia y se considera no sólo como el centro de la ciudad sino también de todo el país. Lo primero que me llamó la atención es que siempre pensé que su nombre venía dado por el color de sus edificios o por su implicación con el comunismo, sin embargo, en ruso la palabra “roja” y “bonita” son bastante similares, y ese es su verdadero nombre “Plaza bonita”. En este espacio de 23.000 metros cuadrados podemos encontrar una enorme cantidad de edificios de interés: La Catedral de San Basilio, El Kremlin, el Mausoleo de Lenín, el GUM o antiguo almacén estatal, la Torre del Salvador, el Museo Histórico, la muralla del Kremlin adyacente al río Moscova, la Iglesia de Nuestra Señora de Kazán y los jardínes Alexandrovsky. Al ser un espacio tan extenso y rico en arquitectura he decidido dividir este post en dos partes.

Aspecto de la Plaza Roja, la Catedral de San Basilio al fondo. Foto: Claudio Bravo

Catedral de San Basilio

La Catedral de San Basilio es a mi parecer el edificio más llamativo del conjunto, además de ser el símbolo más representativo de Rusia a nivel mundial, millones de turistas la visitan cada año y es una de las catedrales más fotografiadas del mundo. Su presencia se hace evidente al llegar a la plaza, no sólo por su vistosidad y tamaño sino porque se reconoce enseguida. Este templo ortodoxo fue construido por el Zar Iván “El Terrible” entre 1555 y 1561 para conmemorar la conquista cristiana sobre la ciudad de Kazán, capital de mayoría musulmana al sur de Rusia. Originalmente el edificio era más grande, primero se edificaron ocho capillas de madera fusionadas en una, y una novena se agregó hacia al año 1588, pero víctima de un grave incendio en el siglo XVIII, fue objeto de una gran restauración. A partir de esa intervención obtuvo el aspecto que tiene actualmente.

Catedral de San Basilio

Las ocho cúpulas originales tienen diversas razones de ser, vistas en planta forman dos cuadrados intercalados, uno de los cuales ha sido girado 45 grados, asemejando una estrella de ocho puntas, el ocho simboliza el octavo día, día de la resurrección de Cristo, aunque en la creencia islámica también se utiliza este símbolo para representar el paraíso, y varios países musulmanes la tienen dentro de sus escudos nacionales. Las cúpulas de esta catedral son llamadas bulbosas, por su semejanza a una cebolla. Su uso es frecuente en la arquitectura islámica y bizantina, y muy difundida en Rusia Oriental.

Se puede asumir que su popularidad en Rusia viene dada por la imitación que estos hicieron de las construcciones de sus enemigos, los Tártaros, aunque también se atribuye a la imitación de la llama de una vela encendida. Para efectos prácticos, se ha demostrado que esta forma acebollada es especialmente útil para evitar la acumulación de nieve. En los templos rusos normalmente se levanta sobre un tambor o cilindro y están cubiertas de mosaicos o tejas.

Más interesante viene siendo el significado de la cúpula más allá del simple elemento arquitectónico decorativo, la razón de la cúpula tiene una connotación más cósmica, es decir, la catedral viene siendo una representación del Cielo y la Tierra y la cúpula en si representa la bóveda celestial. Este universo alegórico en forma de catedral  fue objeto de aversión desde las tropas napoleónicas, que vista la imposibilidad de trasladar la Catedral hasta París, decidieron destruirla sin éxito, hasta los comunistas que cerraron el templo y lo convirtieron en museo al igual que la mayoría de los templos del país (ver post anterior sobre San Petersburgo).

Catedral de San Basilio

Nuestra Señora de Kazán

Ubicada al extremo opuesto de la Plaza Roja, se encuentra esta iglesia de menor tamaño, que de entrada pasa un poco desapercibida. Completada en 1636 y destruida tres siglos después en 1936, cuando Stalin ordenó limpiar de templos la Plaza Roja. Tiene la particularidad de ser la primera iglesia que fue reconstruida a partir de fotografías y dibujos antiguos, después del período soviético y fue inaugurada al público general en 1994. Importante no confundirla con la iglesia del mismo nombre que está en San Petersburgo.

Iglesia Nuestra Señora de Kazán. Foto: Claudio Bravo

Mausoleo de Lenin

Después de la muerte de Lenin en 1924, el gobierno decidió preservar su cuerpo para generaciones futuras y fue embalsamado para ser exhibido en un mausoleo de madera construido especialmente en la Plaza Roja. En 1929 se decidió mejorar el diseño y se encargó la construcción de un nuevo mausoleo. Este es el que actualmente podemos visitar en la Plaza Roja. Los días y horas de visita son un poco caprichosas a mi modo de ver, y las fotografías dentro del mausoleo están prohibidas.

Mausoleo de Lenín

Permanece abierto los martes, miércoles, jueves y sábados de 10:00 a 13:00 horas. El día de nuestra visita ya había pasado la hora de cierre y no pudimos entrar, pero si demuestras mucho interés por visitarlo podrás recibir la invitación de algún guía falso que te sugiera a pasar después de las horas de cierre, pagando previamente. Para una mejor ubicación de donde está cada edificio dentro de la Plaza Roja, te invito a que veas esta excelente animación realizada por el equipo de Vizerra.

Si quieres saber como continuó el resto del trayecto por Rusia, Mongolia y China, no te pierdas estos enlaces:

¿Cómo llegar?

Al ser tan enorme tienes varias estaciones de Metro con las que  te puedes aproximar. Tomando la línea 1 está la estación Okhotnyi Ryad que es el acceso más directo. Tener en cuenta que el metro de Moscú solamente está señalizado en ruso así que lo mejor es procurar obtener un mapa de metro que tenga tanto caracteres latinos y cirílicos, para poder contrastar los nombres en las estaciones, sino encontrar la adecuada puede ser una tarea difícil.