Gran Arco de La Défense, París

Si algo caracteriza a París es que siempre queremos regresar, la capital francesa ocupa la tercera posición en las ciudades mas visitadas del planeta y después de ir por primera vez no es difícil saber por qué. Quizás es por el apelativo que ha recibido como la ciudad más romántica del mundo, por ver el Arco del Triunfo, la Torre Eiffel, recorrer las mismas calles que Audrey Tautou en “Amélie” o ver en persona el Museo Rodin, una de las increíbles localizaciones de la última película de Woody Allen “Midnight in Paris”, por nombrar algunas. Pero por alguna razón cuando pensamos en París no pensamos en una ciudad de negocios, de rascacielos de vidrio y acero y de ejecutivos de traje y corbata. Pues todo eso y mucho más lo hallaremos en La Défense.

Grand Arche de La Défense

La Défense es el distrito de negocios más grande de Francia y junto con La City de Londres, el más extenso de Europa. Situado al oeste de París, toma este nombre como homenaje a los soldados que defendieron París durante la Guerra Franco-Prusiana en 1870 y su creación se dibuja como una prolongación del eje histórico que forma el trayecto entre el Museo del Louvre, los Campos Elíseos, y el Arco del Triunfo. Rematando este eje se encuentra el edificio estrella de La Défense, el Gran Arco de la Defensa o Grand Arche de la Fraternité.

Vista de la explanada de La Défense y Le Parvis, al final se puede divisar el Arco del Triunfo. Foto: Oriana García

A finales de los años cincuenta se empieza a gestar el proyecto para La Défense y a mediados de los sesenta se empieza a hacer una realidad, llevándose por delante más de treinta hectáreas de granjas y fábricas. Después de superar sucesivas crisis y con el distrito completamente asentado y en marcha, La Défense es una realidad y es en 1982 cuando François Mitterand  convoca un concurso internacional de arquitectura para la construcción del Grand Arche, que completará La Défense y la enorme explanada peatonal que la conforma, Le Parvis. El nuevo edificio tendría que ser un emblema dentro del eje histórico y el distrito. Después de reducirlo a cuatro propuestas, el jurado adjudicó el proyecto al entonces desconocido arquitecto danés Otto Von Spreckelsen (1929-1987) gracias a la potencia de su diseño, optando por una solución sencilla y a la vez elegante. Desafortunadamente no llegaría a estar vivo para verlo terminado (su inauguración fue para el segundo centenario de la Revolución Francesa en 1989) y su socio, el arquitecto francés Paul Andreu, completaría la obra.

Grand Arche de La Défense. Foto: Oriana García

Aparentemente se ve alineado de forma perfecta a unos cuatro kilómetros y medio del Arco de Triunfo, pero en realidad está ligeramente girado unos 6º del eje histórico justamente para poder admirar desde lejos su volumetría, aunque también se afirma que este leve giro es porque los pilares que soportan la pesada estructura no interfieran con los túneles que pasan por debajo. Si miramos con detenimiento es una reinterpretación magnífica del Arco de Triunfo para el siglo XX, un cubo casi perfecto de 110 metros de alto y 35 plantas. El armazón estructural fue diseñado como una megaestructura independiente que se apoya sobre doce pilares y se articulan entre sí mediante placas de neopreno, para absorber vibraciones y cambios por dilatación del material. Las vigas superiores de hormigón pretensado salvan una distancia superior a los 70 metros. Los únicos elementos que rompen la simetría es el toldo metálico que vuela sobre la parte inferior del hipercubo y es soportado por una serie de tensores, y esos elementos verticales a uno de los lados del cubo que vienen siendo el sistema principal de ascensores.

Detalle soportación del toldo y cara interior del hipercubo. Foto: Oriana García

Las caras exteriores están recubiertas de paneles de vidrio opaco de gran espesor y en el interior de mármol blanco y granito gris. Las dos paredes laterales del Arco están ocupadas por oficinas gubernamentales y en la superior podemos encontrar un centro de exposiciones, un museo de la Informática y un observatorio panorámico de París, abierto al público en general. Para más información sobre horarios y precios visita su página oficial aquí.

El Eje Histórico

Ocho kilómetros conforman este importante eje dentro de París y posiblemente en muy pocos lugares del mundo puedas encontrar tantos sitios de interés en tan poco espacio así que hay que tomarlo en cuenta a la hora de visitarla. Comenzando por el Museo del Louvre, el famoso Jardin des Tuileries, el Obelisco, la Avenida de los Campos Elíseos, y el Arco de Triunfo, para culminar en La Défense. La explanada peatonal también conocida como “Le Parvis” nos permite recorrer el entorno y poder admirar también numerosas plazas, fuentes, jardínes y obras de arte entre las que destacan “Stabile” de Alexander Calder o “Le Pouce” de César Baldaccini, lo que lo convierte en un gran museo al aire libre.

Stabile por Alexander Calder. Foto: Oriana García

En adición más de cuarenta rascacielos que superan los cien metros de altura, hoteles, restaurantes y centros comerciales. En definitiva, un sitio que fácilmente podría ser llamado como la Manhattan Parisina, que ofrece una visión muy distinta a los edificios clásicos que llenan el centro de París, y que simplemente ya causa admiración cuando vas subiendo por las escaleras del metro. ¿Mi sitio favorito? Sentarme durante horas en la gran escalinata que precede al Arco y observar a la gente en su ir y venir.

La Défense

¿Cómo llegar?

Más sencillo imposible. Coger la línea de Cercanías A (RER) y bajar en la estación La Défense, o bien coger la línea 1 del metro hasta la estación Esplanade de La Défense.

Mapa interactivo

Mapa tradicional